El acceso a la vivienda en España se ha agravado hasta niveles históricamente bajos: según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud, correspondiente a 2025, sólo el 14.5% de las personas jóvenes entre 16 y 29 años vivía fuera del hogar familiar.
El mismo informe indica que el coste de la vivienda y del alquiler ha convertido la emancipación en una meta casi inalcanzable: en muchos territorios el alquiler absorbe prácticamente la totalidad del salario joven y el precio medio de la vivienda libre se sitúa en torno a los 223,000 euros, lo que retrasa durante años el acceso a la propiedad.
Las alarmantes cifras del Observatorio y la escasez de medidas públicas efectivas han motivado movilizaciones en Madrid y otras ciudades a finales de mayo de 2026. Organizaciones de inquilinos, asociaciones vecinales y sindicatos reclamaron acciones urgentes para frenar la especulación y aumentar la oferta de vivienda asequible.
Expertos y colectivos citados por los informes señalan que la combinación de precios elevados, salarios estancados y la insuficiente oferta de vivienda social explica la caída sostenida de la tasa de emancipación juvenil. Entre las propuestas recurrentes están el aumento del parque de vivienda pública, controles a la subida de rentas y políticas que favorezcan el acceso a la vivienda para la juventud.
Los datos del Observatorio y la amplia cobertura mediática en España han colocado el tema en la agenda pública y provocan un debate sobre medidas concretas que autoridades autonómicas y estatales podrían adoptar en los próximos meses.

