Productores de camaronicultura en Nayarit reportan el abandono de granjas, caída de la superficie productiva y pérdidas millonarias que, según ellos, se agravaron por la entrada masiva de camarón extranjero a precios muy bajos.
Según los representantes del sector, en años recientes la superficie dedicada al cultivo se redujo y muchas unidades quedaron inactivas; como consecuencia, familias enteras han visto desaparecer activos y empleos asociados a la actividad acuícola.
Los productores atribuyen parte del problema al ingreso irregular de camarón procedente de países como Ecuador, lo que reduce los precios del mercado interno y dificulta la venta de la cosecha nacional. También mencionan altos costos de producción y enfermedades en los cultivos como factores que han presionado la viabilidad de las granjas.
En respuesta a las movilizaciones del sector, autoridades federales, incluidas dependencias relacionadas con la acuacultura y aduanas, han recibido a representantes de los acuicultores para revisar denuncias sobre posible contrabando y definir medidas de control.
Productores y líderes agrupados en consejos estatales y nacionales piden una estrategia integral que incluya vigilancia aduanera, controles fitosanitarios y apoyos para la modernización de las granjas, a fin de recuperar la competitividad y los empleos perdidos.
El tema se mantendrá en vigilancia dado su impacto económico y social en las comunidades costeras de Nayarit, Sinaloa y Sonora, donde la camaronicultura es una fuente importante de empleo y actividad productiva.

