Al 30 de abril de 2026, el sistema de las 11 principales presas de Sinaloa registra 2,632.3 millones de metros cúbicos de agua, lo que equivale al 16.6% de su capacidad total de almacenamiento.
La caída en los niveles se explica por la combinación de una reducción en las aportaciones pluviales y una extracción sostenida: las entradas diarias rondan apenas 0.4 millones de m³ (≈8.9 m³/s), mientras que las extracciones alcanzan alrededor de 8.9 millones de m³ (≈102.5 m³/s), es decir, se retira más de 20 veces el volumen que ingresa.
Entre las presas con niveles críticos se encuentran la Luis Donaldo Colosio (Huites), con 697.3 millones de m³ (21.8%); la Miguel Hidalgo y Costilla (El Mahone), con 285.9 millones de m³ (8.6%); la Adolfo López Mateos (Humaya), con 319.3 millones de m³ (10.3%); y la José López Portillo (El Comedero), con 371.7 millones de m³ (14.4%).
La baja en el almacenamiento compromete la disponibilidad de agua para riego y consumo urbano en los próximos meses y eleva la presión sobre la gestión de concesiones y extracciones en la región.
A mediano plazo, la recuperación dependerá de las precipitaciones de la próxima temporada de lluvias y de medidas para reducir la tasa de extracción y priorizar el abasto humano y agrícola.

