El crucero MV Hondius atracó en aguas de Granadilla, Tenerife, el 10 de mayo de 2026 tras un brote de hantavirus detectado a bordo que, según la Organización Mundial de la Salud, ha dejado al menos ocho casos vinculados al viaje y tres muertes confirmadas o sospechosas.
La OMS ha identificado que el agente implicado es la cepa Andes del hantavirus y ha calificado el riesgo para la población general como bajo, si bien pidió que las personas a bordo sean monitoreadas activamente durante 42 días por considerarse contactos de alto riesgo. Estas declaraciones fueron difundidas por la organización los días 7 y 9 de mayo de 2026.
El operativo para recibir al barco en Canarias incluyó la coordinación entre autoridades sanitarias españolas, la Marina Mercante y equipos de la OMS. El MV Hondius había permanecido varios días frente a puertos cercanos tras la detección de los primeros enfermos; Cabo Verde permitió evacuaciones médicas y finalmente España autorizó su acogida en Tenerife.
Las autoridades informaron que los pasajeros y la tripulación serán evaluados y, en su caso, derivados o repatriados siguiendo protocolos de control de infecciones. Los traslados y la gestión del desembarque se realizan con medidas de protección para el personal sanitario y sin que, por ahora, se haya detectado transmisión amplia fuera del barco.
Expertos consultados por la OMS y los gobiernos involucrados coincidieron en que, aunque la situación requiere seguimiento riguroso, no hay indicios de que se trate de un brote con potencial pandémico similar al COVID‑19. Las investigaciones epidemiológicas y las pruebas de laboratorio continúan en curso.
El caso del MV Hondius reactivó la cooperación internacional en salud pública: la OMS acompañó las labores en Cabo Verde y asesoró el traslado hacia España, donde las autoridades regionales y nacionales permanecen en comunicación para garantizar la atención y el seguimiento de los contactos.

