Cruz Azul atraviesa un momento complicado después de sumar tres derrotas en sus últimos cinco partidos, frente a Atlante, Chicago Fire y Xolos de Tijuana. La racha encendió las alarmas en el equipo dirigido por Joel Huiqui, vigente campeón de la Liga MX y del Campeón de Campeones.
La caída más reciente ocurrió ante Tijuana, que se impuso 2-1 con una actuación decisiva de Gilberto Mora. El resultado confirmó las dificultades de La Máquina para sostener ventajas y controlar los partidos en momentos clave.
El bache comenzó el 1 de agosto, cuando Atlante derrotó 3-2 al conjunto celeste en la tercera jornada del Apertura 2026. Antes de ese encuentro, Huiqui acumulaba 10 partidos sin perder al frente del equipo.
Después llegó la eliminación de la Leagues Cup ante Chicago Fire. Cruz Azul necesitaba al menos el empate para avanzar, pero terminó perdiendo 2-1 el 13 de agosto en el SeatGeek Stadium.
Los resultados han expuesto problemas tanto en la defensa como en el ataque. La ausencia de jugadores como Gonzalo Piovi y Willer Ditta ha reducido el liderazgo en la última línea, mientras que Alan Montes tuvo dificultades para contener el ataque de Tijuana.
En ofensiva, el equipo genera oportunidades, pero no ha encontrado la contundencia necesaria. Gabriel Fernández, Nicolás Ibáñez, Christian Ebere y Mateo Levy no han logrado sostener de manera constante el peso ofensivo del conjunto.
La situación no representa todavía una crisis definitiva, pero sí obliga al cuerpo técnico a corregir errores de concentración, fortalecer la zona defensiva y encontrar respuestas frente al arco. Cruz Azul tendrá que recuperar regularidad para evitar que el mal momento se prolongue durante el torneo.
