La viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro, dijo en Ciudad de México que existe un canal de diálogo con el gobierno de Estados Unidos, aunque insistió en que ese proceso no ha mostrado avances significativos y que La Habana cuestiona la “seriedad” de Washington ante nuevas medidas punitivas.
Vidal, en una gira que incluyó encuentros con legisladores y funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores, señaló que el diálogo puede abordarse solo en condiciones de respeto a la soberanía e independencia cubanas y que no aceptarán injerencias en su ordenamiento interno.
La funcionaria agradeció además el respaldo político y logístico de México: durante su estancia destacó el envío de embarques con alimentos e insumos desde territorio mexicano que han contribuido al abastecimiento en la isla.
La declaración ocurre en un contexto de alta tensión bilateral: funcionarios cubanos han denunciado en semanas recientes un aumento de sanciones y presión económica por parte de Washington que, según representantes de la isla, ha afectado el suministro energético y la situación social.
Analistas y agencias internacionales han reportado que, aunque existen canales de comunicación, el diálogo permanece en una etapa preliminar y las partes no han concretado negociaciones formales que permitan una desescalada inmediata.
Por ahora, el gobierno cubano mantiene la disposición al diálogo pero subraya límites no negociables —la autodeterminación y el control estatal sobre sectores estratégicos—, mientras advierte que seguirá defendiendo sus intereses ante cualquier agresión externa.

