Angélica Aragón relató en una entrevista que conoció a David Bowie y que, en algún momento, entabló una amistad con él debido a que su entonces esposo convivió y trabajó con músicos cercanos al artista.
La actriz dijo que, tras un concierto, Bowie la permitió pasar al camerino, y recordó episodios de la escena musical inglesa de la época. Sus declaraciones se difundieron en plataformas de video y generaron reacciones en redes sociales.
Entre quienes expresaron escepticismo se encontró un fotógrafo que ha retratado a figuras como Bowie, quien comentó con ironía ante la anécdota. La conversación en torno a las declaraciones reavivó preguntas sobre algunos detalles de la versión ofrecida por la actriz.
Especialistas en cultura popular y registros históricos señalan que este tipo de relatos a veces mezclan recuerdos personales con leyendas urbanas; sin embargo, hasta ahora no se ha aportado documentación pública que confirme de manera definitiva la cercanía descrita por Aragón.
La historia añade otra arista al debate sobre memoria y verificación en testimonios autobiográficos de personajes públicos, y dejó abierta la posibilidad de que tanto la actriz como quienes la cuestionan aporten más datos para aclarar los hechos.

