Una cúpula de calor afectó a Europa occidental a finales de mayo de 2026, provocando temperaturas inusuales para la época y alertas oficiales en varios países.
El 25–26 de mayo de 2026, el Servicio Meteorológico del Reino Unido registró temperaturas alrededor de 35 °C en el área de Kew/Heathrow en Londres, mientras que en Francia y el suroeste de Europa se reportaron picos de entre 34 °C y 36 °C.
El gobierno francés informó de al menos siete muertes vinculadas al episodio de calor, entre ellas incidentes de ahogamiento y casos de agotamiento térmico en eventos deportivos; las autoridades activaron avisos de naranja en varios departamentos occidentales.
Los servicios meteorológicos describieron el fenómeno como una “cúpula de calor”: una masa de aire cálido procedente de África del Norte que quedó atrapada por un sistema de altas presiones, elevando las temperaturas hasta 10–15 °C por encima de lo habitual en algunas zonas.
Expertos y agencias climatológicas advirtieron que eventos de este tipo, más intensos y tempranos, están en línea con las proyecciones del cambio climático y suponen riesgos para la salud pública, la agricultura y la gestión de incendios forestales.
Autoridades sanitarias y de protección civil recomendaron evitar la exposición prolongada al sol, hidratarse con frecuencia y vigilar a grupos vulnerables como ancianos y niños mientras continúen las altas temperaturas.

