El 28 de abril de 2026, Damon Jones, exjugador de la NBA y exasistente técnico, se declaró culpable en un tribunal federal de Brooklyn por su participación en una red de apuestas y partidas de póker manipuladas que provocó más de 30 detenciones.
Jones aceptó cargos de conspiración para cometer fraude electrónico en dos causas separadas: una vinculada a la venta de información no pública sobre lesiones de jugadores utilizada en apuestas deportivas y otra por participar como “cara” en partidas de póker amañadas para atraer a apostadores de alto poder adquisitivo.
En la audiencia leyó una declaración preparada en la que se disculpó con el tribunal, su familia y colegas. Según la fiscalía, la trama de apuestas operó entre diciembre de 2022 y marzo de 2024 y, en al menos un caso, Jones ofreció información sobre la lesión de una estrella para que se apostara antes de que la noticia fuera pública.
Los lineamientos de pena establecen entre 21 y 27 meses en el caso de apuestas deportivas y entre 63 y 78 meses en el caso de póker amañado; los fiscales acordaron restar 15 meses si Jones se declaraba culpable antes del 30 de abril, lo que dejaría un rango aproximado combinado de 48 a 63 meses si el juez aplicara las guías. Jones permanece en libertad bajo caución y su sentencia quedó programada para el 6 de enero de 2027.
Como parte de los acuerdos de culpabilidad, Jones accedió a entregar fondos y podría enfrentar órdenes adicionales de restitución en la sentencia. El operativo y los cargos también incluyen a otros jugadores y a presuntos miembros de organizaciones criminales que, según los fiscales, se beneficiaron de las partidas de póker manipuladas.
El caso ha reabierto el debate sobre la protección de información interna en la NBA y la relación entre figuras del deporte y las casas de apuestas, además de las implicaciones penales y disciplinarias para quienes participen en redes de este tipo.

