Skip to main content Scroll Top

Danush Montaño explora la religión, el poder y la violencia en su novela El verbo de la carne

El escritor Danush Montaño presenta en El verbo de la carne una novela ambientada en Chihuahua durante la guerra contra el narcotráfico, periodo en el que explora las tensiones entre religión, política, poder y deseo.

Publicada por Almuzara en 2025, la obra sigue a un pastor evangélico de orígenes humildes cuya influencia crece mientras su entorno familiar se ve atraído por el dinero, la violencia y los placeres de la vida cotidiana.

Una historia ligada a la experiencia personal

Montaño nació en Durango, pero creció en Chihuahua dentro de una familia evangélica. Aunque actualmente se define como agnóstico, reconoce que esa formación marcó su imaginación desde la infancia y se convirtió en una fuente constante para su trabajo literario.

El autor explica que su acercamiento inicial a las historias, los personajes y la poesía ocurrió a través de la Biblia. Por ello, considera que su escritura está atravesada por lo que denomina un trauma religioso, entendido como una experiencia que influyó tanto en su identidad como en su formación literaria.

La religión llevada al terreno de lo cotidiano

En El verbo de la carne, el escritor lleva los elementos espirituales al ámbito de lo mundano para observar las contradicciones dentro de las comunidades religiosas. La novela aborda la corrupción, los vicios y las ambiciones humanas que pueden coexistir con los discursos de fe.

El desierto chihuahuense también cumple una función central en la historia. Para Montaño, ese paisaje establece un vínculo simbólico con Palestina y representa tanto la búsqueda de una relación genuina con Dios como la sed de poder, dinero y satisfacción personal.

Religión, política y crimen organizado

La trama se desarrolla en los años de la guerra contra el narcotráfico impulsada durante el gobierno de Felipe Calderón. En ese contexto, la violencia atraviesa a los personajes sin importar su lugar de residencia, actividad o creencia religiosa.

La novela también plantea la manera en que algunas comunidades evangélicas pueden relacionarse con el espacio público y con la política. El autor observa en su obra posibles negociaciones entre grupos religiosos, partidos políticos y actores vinculados con el crimen organizado.

Montaño considera que en México estos movimientos todavía tienen una influencia política menor que la observada entre sectores evangélicos de Estados Unidos. Sin embargo, señala que existen intentos de construir proyectos partidistas con bases cristianas y evangélicas, especialmente en el norte del país.

Una identidad dividida entre la ficción y la memoria

El escritor reconoce que su propia biografía aparece con fuerza en la novela. Algunos personajes están inspirados en personas de la comunidad evangélica en la que creció, mientras que distintos rasgos de su identidad se distribuyen entre varias figuras de la historia.

Aunque se alejó de la práctica religiosa, Montaño mantiene interés por el fenómeno evangélico y actualmente realiza una investigación doctoral relacionada con este tema. Su relación con esa comunidad, afirma, no está marcada por el rechazo absoluto, sino por una mirada crítica desde la distancia y por los vínculos que conserva con familiares y amistades creyentes.