Decenas de miles de personas se manifestaron en el centro de Madrid este fin de semana para exigir soluciones a la crisis de la vivienda, que ha elevado los alquileres y dificultado el acceso a una vivienda propia para amplios sectores de la población.
La protesta, convocada por asociaciones y colectivos de vivienda, recorrió calles céntricas y contó con la participación de sindicatos, grupos vecinales y jóvenes afectados por la carestía del mercado inmobiliario.
Los manifestantes demandaron medidas que frenen la especulación, limiten las subidas de los alquileres y amplíen la oferta de vivienda pública y asequible, además de reclamaciones puntuales contra prácticas de rentistas y grandes tenedores.
El problema de acceso a la vivienda es prolongado y afecta especialmente a la población joven: datos recientes muestran que una proporción reducida de personas jóvenes se ha emancipado y que la edad media para independizarse ha aumentado en los últimos años.
Organizaciones sociales advierten que, sin políticas públicas más ambiciosas y controles efectivos del mercado del alquiler, la tensión social podría repetirse y ampliarse a otras ciudades donde también se registraron concentraciones.
La movilización forma parte de una serie de protestas celebradas en los últimos meses en distintas localidades, en las que activistas y comunidades locales han pedido respuestas estructurales al problema habitacional.

