La Secretaría de la Defensa Nacional no tiene relación con el funcionamiento de las escuelas militarizadas civiles ni facultades para autorizar, supervisar o regular esos planteles. El secretario Ricardo Trevilla Trejo también señaló que está prohibido utilizar uniformes, insignias o grados similares a los de las Fuerzas Armadas.
La aclaración fue difundida el 31 de julio de 2026, luego de que autoridades educativas federales emprendieran acciones contra instituciones que ofrecen servicios bajo denominaciones como “militarizada”, “militar” o “castrense”. La medida busca evitar que estos centros se presenten como parte del sistema educativo militar de la Defensa.
Una separación vigente desde 2008
La dependencia explicó que las disposiciones relacionadas con la creación de escuelas militarizadas civiles fueron derogadas mediante un decreto publicado en diciembre de 2008. Desde entonces, la Secretaría de la Defensa Nacional sostiene que no interviene en el funcionamiento de esos planteles.
El sistema educativo militar de la Defensa corresponde a instituciones propias de las Fuerzas Armadas, como colegios, escuelas y centros de formación destinados a personal militar. Ese esquema es distinto de las academias civiles que emplean una imagen o disciplina de carácter castrense.
Restricciones sobre la imagen militar
Trevilla Trejo indicó que las escuelas civiles no pueden utilizar uniformes idénticos o similares a los de los cadetes, ni portar insignias o grados militares. La prohibición también contempla otros elementos que puedan generar confusión sobre una supuesta relación institucional con la Defensa.
En Puebla, una institución fue apercibida por emplear uniformes parecidos a los utilizados por las Fuerzas Armadas. La dependencia señaló que notificó al plantel sobre la posible infracción y que se coordinó con autoridades educativas para atender el caso.
La postura de la Defensa coincide con la determinación de la Secretaría de Educación Pública de que no está autorizada la prestación de servicios educativos bajo una modalidad militarizada o equivalente. Por ello, la operación y supervisión de los planteles civiles corresponde a las autoridades educativas competentes, no a las Fuerzas Armadas.
