Pobladores de la comunidad de San Pedro Huitzapula Norte, en el municipio de Atlixtac, Guerrero, denunciaron que desde finales de abril han sufrido ataques a balazos y el lanzamiento de explosivos mediante drones, lo que obligó a al menos 80 personas a abandonar sus hogares y buscar refugio en la cabecera municipal.
La denuncia fue difundida por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, y reproducida por medios locales, que señalaron que los ataques se intensificaron la noche del 13 de mayo de 2026, cuando la población reportó disparos continuos desde los cerros y la quema de viviendas.
Testigos señalaron que entre los desplazados hay menores de edad; en comunicados y llamadas difundidas por la organización se pide la intervención urgente de los tres órdenes de gobierno para proteger a la población civil.
El gobierno del estado de Guerrero informó que la Policía Estatal y el Ejército mantienen acciones de seguridad y vigilancia en la región de La Montaña; por su parte la Secretaría de Gobernación, con apoyo del Ejército y la Guardia Nacional, reportó el inicio del retorno de familias a comunidades cercanas tras garantizar un esquema de protección y la entrega de insumos básicos, e indicó que se realizaron censos de las viviendas afectadas.
Organizaciones locales y medios señalan que la violencia en la zona se remonta al menos al 27 de abril y que en días recientes se registraron varios episodios de confrontación entre civiles armados —identificados por pobladores como grupos vinculados a la violencia regional— y habitantes de la comunidad.
Ante la persistencia de la violencia, representantes comunitarios y defensores de derechos humanos han exigido medidas urgentes de protección, mayor presencia policial y acciones para garantizar la seguridad y el retorno seguro de las familias afectadas.

