Autoridades locales, integrantes de la nación kumiai y grupos ambientalistas denunciaron que explosiones realizadas por las obras de ampliación del muro fronterizo en la zona de Tecate han causado daños en el cerro Cuchumá, considerado un sitio sagrado y con vestigios arqueológicos.
Según las denuncias, las detonaciones con dinamita, llevadas a cabo desde inicios de abril de 2026 por personal vinculado a las labores de construcción en el lado estadounidense, han afectado monolitos y áreas de valor cultural, además de alterar la vegetación y el hábitat de especies locales.
Un conteo organizado por Conabio y colectivos locales registró hasta 69 especies de aves asociadas al ecosistema de matorral y chaparral en la falda del Cuchumá; participantes alertaron que las explosiones y el tránsito de maquinaria ponen en riesgo a esta avifauna y a la integridad del paisaje.
Representantes del pueblo kumiai han convocado a reuniones y protestas para exigir la suspensión de las detonaciones y solicitar la intervención de autoridades mexicanas y estadounidenses. La Secretaría de Cultura de Baja California presentó un oficio dirigido a autoridades de Estados Unidos solicitando el cese de los explosivos y el respeto a protocolos de consulta con pueblos originarios.
Las comunidades piden además evaluaciones ambientales y arqueológicas independientes y la apertura de canales de diálogo binacional para proteger el patrimonio cultural y natural que se extiende en la zona fronteriza.

