Autoridades de Atizapán de Zaragoza y vecinos denunciaron la tala de árboles y movimientos de tierra en el ejido Espíritu Santo, una zona boscosa ubicada en el límite con el municipio de Jilotzingo, en el Estado de México. Los reportes señalan la presencia de maquinaria que abre caminos y remueve vegetación.
La denuncia fue presentada ante autoridades ambientales luego de recorridos y reportes ciudadanos. Habitantes señalan el derribo de ejemplares, extracción de madera y la apertura de rutas sin que exista información pública sobre autorizaciones o cambios de uso de suelo.
Medios locales que cubrieron el caso documentaron el uso de retroexcavadoras y la apertura de una calle en parajes colindantes con la denominada Zona Esmeralda, así como reportes de tala masiva en áreas cercanas como Rancho Blanco y Condado de Sayavedra.
El ejido Espíritu Santo es materia de disputa territorial entre Atizapán y Jilotzingo, situación que vecinos y autoridades locales han señalado en meses recientes; la problemática agrava los riesgos de fragmentación del bosque y de avance de proyectos de desarrollo sin la debida supervisión.
Vecinos exigieron la intervención de autoridades ambientales y municipales para frenar la afectación y aclarar la titularidad del terreno, así como transparentar permisos de uso de suelo. Las denuncias locales están siendo difundidas por medios regionales mientras las autoridades competentes revisan los hechos.

