En excavaciones de salvamento realizadas en el trazo del Tren México–Querétaro, arqueólogos encontraron un conjunto doméstico prehispánico en la comunidad de Ignacio Zaragoza, Tula de Allende, Hidalgo, donde se localizaron cinco tumbas semejantes a las llamadas “tumbas de tiro” y múltiples enterramientos asociados a ocupaciones del periodo teotihuacano (aprox. 225–550 d.C.).
Las estructuras funerarias fueron excavadas en un estrato de tepetate y presentaron cámaras subterráneas accesibles por conductos verticales; en una de ellas se contabilizaron 47 vasijas en miniatura depositadas junto a ocho individuos, además de restos óseos infantiles, juveniles y adultos en otros sepulcros.
El hallazgo aporta información sobre prácticas funerarias, la reutilización de espacios funerarios y la organización doméstica de comunidades vinculadas al apogeo de Teotihuacan. Los materiales recuperados serán analizados para precisar cronologías, rituales y vínculos regionales.
Debido al valor arqueológico de los contextos localizados, las obras de obra civil en el tramo afectado han sido sujetas a medidas de salvamento y protección, y las autoridades responsables evaluarán posibles ajustes al trazo para preservar los vestigios.
Los estudios posteriores incluirán conservación de los materiales, análisis osteológicos y cerámico, y la documentación detallada del conjunto para integrar los datos al registro regional sobre la expansión e interacción de grupos durante la época teotihuacana.

