Más de 200 habitantes de la comunidad de Buenavista, municipio de Santiago Yosondúa, cumplen este 18 de agosto de 2026 un año desplazados de sus hogares y refugiados en la azotea del Palacio Municipal, luego de un ataque armado atribuido a pobladores de Santa María Yolotepec durante un conflicto por mil 625 hectáreas de tierra.
De acuerdo con el reporte sobre el caso, 225 personas, entre ellas 90 niñas y niños, huyeron de sus viviendas el 18 de agosto de 2025. Las familias denunciaron que sus casas, cultivos y vehículos fueron incendiados, además de que perdieron ganado y otras pertenencias.
Un año en condiciones precarias
En la azotea, una parte de la cual está cubierta con láminas, las mujeres instalaron anafres para cocinar y las autoridades colocaron lavaderos. Por las noches, las personas desplazadas tienden sus cobijas para dormir, mientras reciben alimentos de autoridades municipales y pobladores.
Otras familias se refugiaron con parientes y amistades, mientras que algunas personas emigraron fuera de Oaxaca en busca de trabajo. La dispersión también afectó la continuidad escolar de niñas, niños y adolescentes, debido a que la escuela de Buenavista no ha reanudado actividades en otro sitio.
Felipe Edgardo Canseco Ruiz, asesor jurídico de las familias, señaló que las personas desplazadas enfrentan lluvias, frío, enfermedades y falta de acceso regular a servicios de salud. También afirmó que dos adultos mayores fallecieron durante el año en que han permanecido fuera de su comunidad.
Conflicto agrario y desplazamiento forzado
El conflicto entre Santa María Yolotepec y Santiago Yosondúa tiene una antigüedad de más de siete décadas y está relacionado con la disputa territorial por mil 625 hectáreas. En enero de 2026, el Gobierno de Oaxaca informó que mantenía una mesa de diálogo interinstitucional, con participación de autoridades municipales, representantes agrarios y organismos internacionales, para buscar una solución pacífica y condiciones de retorno seguro.
La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca ha advertido que el desplazamiento forzado en la entidad afecta a miles de personas y se concentra principalmente en comunidades indígenas. Entre las causas identificadas se encuentran los conflictos por tierras, la violencia, las disputas por autoridades comunitarias y las diferencias religiosas.
Las familias de Buenavista sostienen que los apoyos humanitarios recibidos durante los primeros días fueron insuficientes. Su representación legal acusa que las autoridades estatales no han garantizado plenamente la seguridad, la educación ni la atención médica de la población desplazada.
Buscan medidas de protección para regresar
La Secretaría de Gobierno de Oaxaca aseguró que durante el último año se fortaleció el diálogo entre las comunidades y que se alcanzaron acuerdos para mantener la paz, atender la problemática agraria y generar condiciones para el retorno gradual de las familias.
Sin embargo, las personas desplazadas decidieron llevar su demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Su objetivo es obtener medidas cautelares que obliguen a las autoridades a restablecer condiciones de seguridad y garantizar un retorno digno a Buenavista.
