Un estudio aplicado a 1,239 niños que asisten a Centros de Desarrollo Infantil (Cendis) en el área metropolitana de Monterrey detectó presencia de plomo en la sangre de 329 menores, lo que equivale a aproximadamente el 26% del total evaluado.
Los casos positivos se concentraron en 12 planteles ubicados en Monterrey, Escobedo, Apodaca, San Nicolás y Ciénega de Flores; alrededor de 80 de los menores registraron niveles en el rango que las autoridades consideran de riesgo para la salud.
El análisis fue realizado por especialistas del programa TecSalud en coordinación con la Secretaría de Salud de Nuevo León y se aplicó tras la preocupación por la exposición a contaminantes industriales en zonas cercanas a los planteles.
Ante los hallazgos, la Secretaría de Salud estatal anunció que se realizarán pruebas confirmatorias en laboratorios especializados y evaluaciones clínicas en unidades pediátricas para identificar posibles efectos sobre el desarrollo neurológico de los niños.
Los Cendis informaron que financiarán un segundo estudio más amplio que incluirá a los más de 5,300 alumnos inscritos en los 13 centros, además de una georreferenciación para identificar fuentes potenciales de exposición en un radio cercano a los domicilios de los niños.
Autoridades y especialistas señalararon que las fuentes de plomo pueden ser multifactoriales: actividades industriales, reciclaje de residuos peligrosos, productos de barro vidriado o pinturas con plomo. Las instituciones pidieron coordinación interinstitucional para medidas de control y prevención.

