Habitantes y miembros de la comunidad kumiai reportaron detonaciones en el cerro Cuchumá, en Tecate (Baja California), durante labores vinculadas a la construcción de una barrera fronteriza a principios de abril de 2026. Según las denuncias, personal estadounidense habría usado explosivos en puntos de la montaña que albergan vestigios arqueológicos y estructuras ceremoniales.
La acción, denunciada por residentes, académicos y colectivos ambientalistas, habría afectado monolitos y áreas con valor ritual y funerario para el pueblo kumiai, una comunidad de carácter transfronterizo que conserva en la montaña elementos de su patrimonio cultural.
Especialistas consultados por la comunidad advirtieron que el uso de explosivos en zonas con registro histórico y arqueológico puede contravenir normativas de protección y causar daños irreversibles al patrimonio, además de alterar acuíferos y corredores biológicos de especies protegidas.
Autoridades federales mexicanas solicitaron información y revisión del caso: reportes recientes señalan gestiones de la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Relaciones Exteriores para esclarecer las detonaciones y su marco jurídico, así como la posible coordinación de instancias técnicas.
Organizaciones indígenas y ambientalistas convocaron a actos de protesta y cuidado patrimonial en las inmediaciones del cerro; pidieron la suspensión de trabajos hasta que se realice una evaluación técnica y cultural conjunta que determine el alcance del daño y las medidas de reparación o mitigación.
El cerro Cuchumá es considerado por habitantes y especialistas como un sitio de relevancia arqueológica y cultural para varios pueblos originarios de la región; su localización en la franja fronteriza ha generado históricamente tensiones sobre el acceso y los derechos de uso del territorio.

