El 13 de mayo de 2026 el presidente Miguel Díaz‑Canel describió como “tensa” la situación del Sistema Electroenergético Nacional luego de que se terminara el abastecimiento de petróleo que llegó a la isla a fines de marzo.
El gobierno y el ministro de Energía y Minas informaron que las reservas de diésel y fuelóleo están prácticamente agotadas y que no existe, por ahora, una fecha segura para la llegada de nuevos embarques.
La Unión Eléctrica y autoridades proyectaron un déficit de generación superior a 2,000 megavatios para el horario de máxima demanda, lo que ha derivado en cortes programados y apagones prolongados en provincias como La Habana y otras regiones.
En su mensaje, Díaz‑Canel atribuyó el “dramático agravamiento” de la crisis al bloqueo energético de Estados Unidos, que según el gobierno ha limitado el acceso de la isla a suministros externos de combustible.
Expertos y reportes internacionales señalan que, además de la falta de combustible importado, la obsolescencia de plantas termoeléctricas y la precariedad de la red eléctrica agravan los cortes. El país recibió a fines de marzo un cargamento de crudo ruso que permitió alivios temporales, pero las entregas no han sido suficientes para sostener el suministro.
El agotamiento de las reservas ha provocado restricciones al transporte, afectaciones a servicios públicos y preocupación por el abastecimiento de agua y combustible para sectores prioritarios.
Autoridades declararon estar abiertas a negociaciones con proveedores y han informado medidas de emergencia para priorizar el suministro a hospitales y sectores esenciales mientras se buscan soluciones a corto plazo.

