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Diócesis de Culiacán se suma a marcha por la paz; obispo llama a pedir perdón y dejar atrás rencores

La Diócesis de Culiacán se sumó este domingo 13 de septiembre a la marcha por la paz “Sinaloa ponte de pie”, convocada para exigir tranquilidad, seguridad y la recuperación de los espacios públicos ante el clima de violencia que afecta a Sinaloa.

El obispo Jesús José Herrera Quiñonez celebró una misa en un altar improvisado instalado cerca del templo de La Lomita, en la colonia Guadalupe, donde se congregaron cientos de feligreses vestidos de blanco y con pancartas alusivas a la paz.

Durante su homilía, el obispo llamó a pedir perdón, recuperar los valores y dejar atrás los rencores derivados de la situación de violencia. “Iniciamos pidiendo perdón”, expresó al comenzar su mensaje ante los asistentes.

A dos años del inicio de la pugna armada entre los grupos conocidos como “Chapitos” y “Mayitos”, la Diócesis instruyó por primera vez a los párrocos de sus comunidades a suspender las celebraciones religiosas matutinas para facilitar la participación de los feligreses en la movilización.

Una vez concluida la misa, Herrera Quiñonez bendijo a las personas que participaron en el recorrido desde La Lomita hasta la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario, en el centro de Culiacán.

Una movilización por la paz y los espacios públicos

Martha Reyes Zazueta, presidenta de Coparmex Sinaloa y una de las convocantes, señaló que la marcha busca expresar la exigencia ciudadana de paz y contribuir a la recuperación de los espacios públicos.

La dirigente empresarial afirmó que la población se ha visto afectada por el clima de inseguridad y violencia registrado en la entidad, con más de tres mil 100 asesinatos y más de dos mil 890 personas desaparecidas, de acuerdo con las cifras citadas durante la convocatoria.

La movilización reunió a integrantes de la comunidad católica, organizaciones civiles y representantes del sector empresarial, quienes caminaron de manera pacífica para expresar su rechazo a la violencia y pedir condiciones de tranquilidad para las familias sinaloenses.

La marcha se realizó como una expresión pública de solidaridad con las personas afectadas por la inseguridad y como un llamado a fortalecer la convivencia, la reconciliación y la esperanza en Culiacán y el resto de Sinaloa.