La Cámara de Diputados aprobó en sesión extraordinaria una reforma al artículo 41 de la Constitución que incorpora la intervención o injerencia extranjera como una nueva causal para declarar la nulidad de elecciones. La iniciativa fue impulsada por legisladores del oficialismo y avanzó con mayoría calificada.
Con la aprobación en San Lázaro, la minuta fue remitida al Senado de la República, que deberá discutir y votar la reforma. Para que la modificación entre en vigor será necesaria también la aprobación de la mitad más uno de los congresos locales.
La reforma plantea que una elección podrá anularse cuando se acrediten actos de intervención de personas, organizaciones o gobiernos extranjeros destinados a influir en las preferencias o en los resultados electorales, y busca, según sus promotores, proteger la integridad de los procesos democráticos frente a intromisiones externas.
La oposición criticó el trámite en fast track y advirtió que la redacción podría dar lugar a interpretaciones discrecionales que generen incertidumbre jurídica y tensiones con socios internacionales. También se anunciaron reservas sobre la ausencia de criterios técnicos y procedimientos concretos para acreditar la supuesta intervención extranjera.
El avance de esta reforma coincide con otras iniciativas discutidas en el periodo extraordinario, incluida una reforma judicial que modifica reglas sobre la elección de magistrados electorales. El caso pasará ahora al Senado, donde se prevé debate público y posicionamientos de distintos partidos sobre el alcance y la redacción final del texto.

