El 20 de abril de 2026 un hombre abrió fuego desde la Pirámide de la Luna, en la zona arqueológica de Teotihuacán, lo que dejó como saldo una turista canadiense fallecida y al menos 13 personas lesionadas; el agresor se suicidó, según las autoridades.
En la sesión siguiente, el pleno de la Cámara de Diputados guardó un minuto de silencio por la víctima y legisladores expresaron su consternación por el incidente. La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, envió sus condolencias a las familias y señaló la necesidad de una reflexión sobre la preparación del Estado para recibir turistas.
Otros legisladores calificaron lo ocurrido como una “falla institucional grave” y exigieron revisar y reforzar los protocolos de vigilancia en sitios de alta afluencia turística. Señalaron que se debe garantizar la integridad de visitantes nacionales y extranjeros, especialmente ante la proximidad del Mundial de fútbol 2026.
El gobierno federal informó que se activaron canales de atención para las víctimas y que las autoridades locales y federales realizan las investigaciones correspondientes. Asimismo, se anunció el reforzamiento de la seguridad en zonas arqueológicas para prevenir hechos similares.
Las discusiones en el pleno subrayaron la preocupación por la imagen del país como destino seguro y la urgencia de coordinar acciones entre dependencias responsables de la seguridad y el turismo.

