Dario Amodei, fundador y director ejecutivo de Anthropic, afirmó este domingo 13 de septiembre de 2026 que la industria de la inteligencia artificial “mintió” durante años sobre los riesgos de esta tecnología. En una entrevista con CBS, el ejecutivo sostuvo que los gobiernos y la ciudadanía deben intervenir ante posibles amenazas como los ciberataques, el bioterrorismo, la pérdida de control de los sistemas y la disrupción económica.
Las declaraciones se produjeron después de que Amodei publicara el sábado 12 de septiembre un ensayo en el que pidió reducir el ritmo de avance de los modelos de IA. Su llamado fue respaldado públicamente por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk, fundador de xAI, en un hecho poco habitual entre líderes de empresas competidoras.
Amodei rechaza una prohibición total
Aunque planteó la necesidad de una mayor cautela, Amodei rechazó prohibir por completo la inteligencia artificial. Argumentó que la tecnología podría contribuir a avances importantes, incluidas posibles curas médicas, y advirtió que otros países continuarían desarrollándola aunque Estados Unidos decidiera detener sus investigaciones.
El ejecutivo describió como uno de los principales dilemas del debate la posibilidad de que China avance más rápido si Estados Unidos ralentiza su desarrollo. Por ello, defendió un equilibrio entre la innovación tecnológica, la seguridad y la supervisión pública.
Pide supervisión de gobiernos democráticos
Amodei también expresó incomodidad ante la posibilidad de que una empresa privada, y no un gobierno elegido democráticamente, concentre el control de una herramienta con tanto poder. En su opinión, se necesita una combinación de gobiernos democráticos que establezca mecanismos de gobernanza conjunta y supervise a las compañías de inteligencia artificial.
En su ensayo, el director de Anthropic propuso que el avance de las capacidades de los modelos sea acompañado por medidas de seguridad capaces de seguir el mismo ritmo. Entre los riesgos mencionados se encuentran el uso de la IA para ciberataques y bioterrorismo, además de la posibilidad de que los sistemas actúen fuera del control de sus creadores.
Un llamado a reducir el ritmo de desarrollo
La propuesta de Amodei no plantea abandonar la investigación, sino establecer límites y controles antes de que las capacidades de los modelos avancen más rápido que las herramientas para evaluarlos y contenerlos. El planteamiento ha abierto un nuevo debate sobre la responsabilidad de las empresas que desarrollan inteligencia artificial y el papel que deben asumir los gobiernos.
El debate continúa entre quienes consideran indispensable mantener la velocidad de innovación para competir con China y quienes advierten que la expansión de la IA debe condicionarse a garantías de seguridad más estrictas. Para Amodei, el resultado dependerá de que la tecnología se construya con controles adecuados y de que exista una supervisión coordinada entre empresas y autoridades.
