El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, llegó a Kinshasa el 29 de mayo de 2026 para supervisar y reforzar la respuesta internacional al brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC).
La OMS reportó que, al 27 de mayo de 2026, había 125 casos confirmados (incluyendo 17 muertes) y 906 casos sospechosos con 223 muertes sospechosas en investigación, distribuidos en varias zonas de las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur.
Tedros declaró que el brote “puede detenerse” pero subrayó la complejidad de la respuesta ante la presencia de grupos armados, ataques a instalaciones sanitarias y el desplazamiento masivo de personas, factores que dificultan el rastreo de contactos y el aislamiento de casos.
La OMS y las autoridades nacionales están desplegando equipos de respuesta rápida, suministros médicos y medidas de vigilancia y control de infecciones; sin embargo, las autoridades advierten que no existen vacunas ni tratamientos aprobados específicamente para la cepa Bundibugyo, lo que complica el manejo clínico y el control del brote.
El viaje de Tedros busca mostrar apoyo a las comunidades afectadas, visitar centros de tratamiento y coordinar con autoridades locales y socios internacionales la entrega de insumos y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica.
Mientras tanto, la organización hace un llamado a la protección de los trabajadores sanitarios y a facilitar el acceso seguro a las zonas afectadas para poder contener la propagación y esclarecer los casos en investigación.

