El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, viajó a la República Democrática del Congo a fines de mayo y visitó Bunia para reforzar la respuesta frente al brote de ébola causado por el virus Bundibugyo.
Según la OMS, al 27 de mayo de 2026 se reportaban 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas; además hay 125 casos confirmados y 17 muertes confirmadas en varias zonas de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur.
La organización declaró el brote como una emergencia de salud pública de interés internacional (PHEIC) el 16 de mayo de 2026. Las autoridades y organismos humanitarios han enviado suministros y ampliado centros de atención, pero enfrentan dificultades para rastrear contactos y aislar casos debido a la inseguridad, los desplazamientos y la desconfianza de las comunidades afectadas.
El director de la OMS subrayó la necesidad de trabajar con las comunidades locales, asegurar entierros seguros y evitar medidas como vetos de viaje que, dijo, desalientan la transparencia. Equipos de respuesta internacional han señalado la falta de equipo de protección, centros de tratamiento saturados y ataques a instalaciones sanitarias en algunas zonas.
También se han registrado casos confirmados en Uganda, algunos de ellos importados desde la RDC, y hay preocupación por la rapidez de propagación en áreas con poblaciones desplazadas.
La visita del director de la OMS busca coordinar el aumento de la asistencia, fortalecer la vigilancia y reiterar el llamado a la cooperación internacional para contener el brote.

