El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a Pekín el 13 de mayo de 2026 para una visita estatal y una cumbre con el presidente chino Xi Jinping. En los encuentros se abordarán asuntos sensibles como el conflicto en Irán, el comercio bilateral y las ventas de armas de EE. UU. a Taiwán.
La delegación estadounidense viajó acompañada por representantes empresariales y miembros del equipo económico y diplomático. Medios internacionales reportaron la presencia de altos ejecutivos y un protocolo oficial de recepción en el Aeropuerto Internacional de Pekín.
Se trata de la primera visita oficial de un presidente de Estados Unidos a China desde 2017, lo que le da un peso simbólico y estratégico al encuentro. La agenda prevé reuniones bilaterales, recepciones y mesas de trabajo para discutir tanto temas de seguridad como de acceso al mercado y cooperación económica.
Los analistas señalan que, además de la búsqueda de acuerdos comerciales, la cumbre servirá para intentar gestionar tensiones relacionadas con la guerra en Oriente Medio y la estabilidad en la región de Taiwán. Las conversaciones podrían tener implicaciones para la economía global y las cadenas de suministro.
El desarrollo de la visita y los acuerdos que se alcancen se esperan durante los días posteriores al arribo, cuando las delegaciones se sienten a negociar y den a conocer comunicados oficiales.

