El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó a Pekín el 13 de mayo de 2026 para una cumbre con el presidente chino Xi Jinping que, según el programa, se desarrollará del 13 al 15 de mayo.
La visita comenzó con una recepción oficial en el aeropuerto y una ceremonia de bienvenida. En la agenda bilateral aparecen temas de alto impacto internacional: el conflicto en Irán, asuntos comerciales y la venta de armas estadounidenses a Taiwán.
Funcionarios de ambos países han descrito la reunión como una oportunidad para estabilizar las relaciones y tratar diferencias estratégicas. El encuentro se celebra en un momento de tensión global por la guerra en Medio Oriente y las disputas comerciales entre ambas potencias.
La delegación estadounidense viaja acompañada de representantes gubernamentales y empresariales. Las autoridades chinas ofrecieron un protocolo de Estado para la visita, que incluyó actos oficiales en el Gran Salón del Pueblo.
Analistas internacionales señalan que la cumbre podrá marcar el tono de la relación bilateral durante los próximos meses, dependiendo de los acuerdos o declaraciones sobre comercio, seguridad regional y cooperación tecnológica.
Se esperan comunicados oficiales al término de las sesiones bilaterales y una posible declaración conjunta con puntos concretos sobre cooperación y gestión de diferencias.

