En menos de siete días se registraron dos homicidios contra mujeres trans en el Valle de Toluca, lo que provocó alarma entre colectivos y autoridades locales.
La primera víctima, identificada como Fanny, de 27 años, fue localizada sin vida en su domicilio en Mexicaltzingo la mañana del 7 de mayo; autoridades reportaron que el cuerpo presentaba huellas de violencia y se abrió la carpeta de investigación correspondiente.
El segundo caso ocurrió días después: Ashly, reportada como desaparecida el 9 de mayo tras ser vista por última vez en Tenango del Valle, fue localizada el 13 de mayo en una zona boscosa de la colonia Santa Cecilia, en Texcalyacac. Su cuerpo presentaba signos de incineración y de violencia, según los primeros reportes.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) confirmó la apertura de investigaciones en ambos casos y el resguardo de las escenas para el levantamiento de evidencias. Colectivos de diversidad sexual y defensores de derechos humanos exigieron que las indagatorias se realicen bajo protocolos con perspectiva de género y que se investiguen posibles motivos de odio o transfeminicidio.
Las autoridades locales informaron que personal pericial realizará las pruebas necesarias para determinar causas oficiales de muerte y para identificar a los responsables. Mientras tanto, organizaciones civiles y familiares han convocado a acciones y pronunciamientos para demandar justicia y el esclarecimiento de los hechos.

