El obispo emérito Juan Abelardo Mata Guevara, de 80 años, fue retenido por la Policía Nacional de Nicaragua a finales de junio de 2026 tras oficiar una misa en la parroquia Cruz del Calvario en Estelí, donde pidió oraciones por la Iglesia católica y mencionó a sacerdotes desterrados.
Fuentes locales señalan que la misa se celebró el 25 de junio de 2026 y que la primera detención ocurrió el 29 de junio de 2026; según reportes, el religioso estuvo retenido por varias horas y luego quedó bajo vigilancia o arresto domiciliario. Organizaciones y voces de la oposición denunciaron que se trata de una acción más dentro de una campaña de hostigamiento a la Iglesia.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos exigió la “liberación inmediata e incondicional” del obispo y condenó la “continua y cruel persecución y represión religiosa” en Nicaragua, mensajes que fueron difundidos en la cuenta oficial del Departamento y en redes sociales de la embajada estadounidense en Managua.
El caso se enmarca en un patrón de tensiones entre el Gobierno de Daniel Ortega y la jerarquía católica del país, que incluye destierros y detenciones de sacerdotes en años recientes. Fuentes religiosas y organizaciones de derechos humanos han pedido a la comunidad internacional vigilar la situación y exigir respeto a la libertad religiosa.
Al cierre de los reportes disponibles, las versiones indican que Mata fue liberado tras las retenciones, aunque permanecía bajo medidas de vigilancia; las autoridades policiales nicaragüenses no habían emitido una explicación oficial sobre los hechos.

