El Departamento de Defensa de Estados Unidos informó que ordenó la retirada de alrededor de 5,000 soldados destacados en Alemania, una reducción que, según las autoridades, podría completarse en un plazo de seis a doce meses.
La decisión se comunicó en medio de un enfrentamiento diplomático entre el presidente de Estados Unidos y el canciller alemán, Friedrich Merz, por discrepancias sobre la guerra en Irán; funcionarios estadounidenses vincularon la medida a ese contexto político.
Desde Bruselas, la OTAN indicó que busca aclarar los detalles del repliegue, mientras que el ministro de Defensa alemán lo consideró “previsible” y aprovechó para instar a Europa a reforzar su propia defensa.
La presencia militar estadounidense en Europa incluye decenas de miles de efectivos, con más de 30,000 desplegados en Alemania en años recientes; el retiro anunciado afecta a un contingente limitado dentro del total y, según el Pentágono, responde a una revisión de la postura de Estados Unidos en el continente.
Las autoridades señalaron que la medida será escalonada para minimizar el impacto operacional y logístico en las bases y actividades conjuntas. Fuentes oficiales no detallaron por ahora la distribución exacta de las unidades afectadas ni las bases concretas desde las que saldrán los efectivos.
Este anuncio se suma a una serie de tensiones recientes entre Washington y varios aliados europeos sobre el enfoque ante el conflicto en el Medio Oriente y asuntos comerciales; analistas advierten que la reducción podría generar presión política sobre la cooperación transatlántica en materia de seguridad.

