El 23 de mayo de 2026 la Embajada de Estados Unidos en Caracas realizó un simulacro de evacuación en sus instalaciones, que permitió el sobrevuelo de dos aeronaves militares y la entrada de personal de bomberos y ambulancias al recinto.
La actividad comenzó pasadas las 10:00 hora local (14:00 GMT) y se efectuó tras la autorización explícita del gobierno venezolano, que señaló que el ejercicio forma parte de los protocolos regulares de seguridad y atención ante emergencias.
El simulacro incluyó maniobras de aproximación y aterrizaje controladas dentro del terreno de la misión diplomática, y contó con la coordinación de la Cruz Roja en los componentes asociados a la evacuación y atención médica.
Autoridades locales permitieron los sobrevuelos como parte de la logística del ejercicio; para la capital representa una operación inusual por la combinación de aterrizajes y la presencia visible de aeronaves militares sobre la ciudad.
El ejercicio se desarrolló sin que se reportaran incidentes y se enmarca en los procedimientos de preparación ante contingencias médicas o catástrofes que aplican las misiones diplomáticas para garantizar la seguridad de su personal.

