El dólar se fortaleció frente al peso mexicano y cerró por encima de 17.25 pesos al mayoreo el miércoles 16 de septiembre de 2026, su nivel más alto en seis semanas, luego de que la Reserva Federal de Estados Unidos elevó su tasa de interés de referencia.
La Fed aumentó su rango objetivo en 25 puntos base, de 3.5%-3.75% a 3.75%-4%, en su primer incremento desde julio de 2023. La decisión fue aprobada por unanimidad y las proyecciones del banco central apuntan a la posibilidad de otro aumento antes de que termine el año.
Presión para el peso y las decisiones de Banxico
La expectativa de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos elevó el rendimiento relativo de los activos denominados en dólares. En consecuencia, disminuyó el atractivo de mantener posiciones en pesos y aumentó la presión sobre el tipo de cambio.
El Banco de México tiene programado anunciar su decisión de política monetaria el 24 de septiembre. La tasa objetivo se encuentra en 6.5%, y el mercado observa si el banco central mantendrá ese nivel o modificará su postura ante la evolución de la inflación, el tipo de cambio y las expectativas económicas.
La inflación general en México se ubicó en 3.26% en agosto, mientras que la subyacente fue de 3.88%. Estos niveles podrían respaldar una postura cautelosa, aunque una depreciación adicional del peso o un deterioro de las expectativas inflacionarias podrían aumentar la presión para mantener condiciones monetarias restrictivas.
Créditos nuevos podrían encarecerse
El aumento de la Fed no se traslada de manera automática a las tasas que pagan los usuarios mexicanos en sus tarjetas de crédito. El efecto depende principalmente de las decisiones de Banxico y de otras referencias financieras nacionales.
Sin embargo, si el entorno internacional obliga a mantener tasas elevadas durante más tiempo, los nuevos créditos empresariales, personales y de vivienda podrían contratarse con costos mayores. Los productos a tasa variable, las líneas revolventes y los financiamientos vinculados a referencias como la TIIE suelen reaccionar con mayor rapidez.
En el caso de las hipotecas, el impacto se concentraría principalmente en los nuevos financiamientos, debido a posibles aumentos en los rendimientos de los bonos y en el costo de fondeo de las instituciones financieras.
Las tasas altas también pueden reducir el consumo y la inversión, porque elevan el costo de financiar compras y proyectos. Al mismo tiempo, incrementan el incentivo para ahorrar mientras los bancos centrales mantengan una postura restrictiva.
La reacción de Banxico será determinante para establecer cuánto del movimiento de la Fed se transmite al peso y a las condiciones financieras en México.
