El Lirio Danza Escénica se prepara para consolidarse como un proyecto independiente dentro de la danza mexicana, con un elenco de ocho bailarines que combina los ensayos con otros trabajos para sostener su actividad artística.
La compañía, fundada y dirigida por el coreógrafo Luis Tavera, tendrá una presentación el sábado 15 de agosto de 2026 en el Teatro Varsovia de la Ciudad de México. Su propuesta busca alejarse de lo abstracto y acercarse a temas cotidianos, vínculos humanos y experiencias reconocibles para el público.
Bailar mientras se busca el sustento
Las jornadas del grupo comienzan en el salón de ensayo, donde trabajan de 9:00 a 13:00 horas. Por las tardes, sus integrantes imparten clases de ballet, salsa, gimnasia y acondicionamiento físico; uno de ellos también complementa sus ingresos con la actuación.
Esta dinámica refleja una de las principales dificultades para quienes trabajan en la danza independiente: la falta de espacios con estabilidad económica. Para varios intérpretes, vivir exclusivamente de sus presentaciones es posible, aunque poco frecuente, por lo que algunos deben solicitar permisos en sus empleos cuando tienen funciones.
El proyecto también se desarrolla en un contexto de centralización de la actividad dancística. Parte de sus integrantes llegó a la capital desde distintos estados del país en busca de formación, trabajo y oportunidades profesionales.
Un elenco formado desde distintas regiones
Entre los integrantes se encuentran Ixchel Rivera, originaria de Gómez Palacio, Durango; Orlando Ceballos, de Toluca; Lourdes Merlo, de Ecatepec; y el propio Luis Tavera, de Zumpango, estado de México.
El elenco se completa con Rolando Guevara, Abraham Bailón, de la Ciudad de México; Laura Valenzuela, de Tampico, Tamaulipas, y René Mendoza, de Veracruz. Rivera decidió permanecer en la capital después de encontrar, en 2023, la convocatoria con la que Tavera conformó su primer elenco.
La compañía iniciará actividades con un repertorio que incluye piezas como Sonata para cuatro, Procesión, Entelequia y Lirio de noche, además de propuestas relacionadas con la vida cotidiana, la tradición musical veracruzana, la intimidad y los pequeños placeres de la amistad.
Con este proyecto, El Lirio Danza Escénica busca construir un espacio para la expresión artística independiente y mostrar tanto la fortaleza como la vulnerabilidad de sus intérpretes. Su recorrido parte de una realidad compartida por muchos bailarines mexicanos: ajustar la vida diaria para poder seguir bailando.
