El 14 de mayo de 2026, durante su intervención en la Universidad La Sapienza de Roma, el papa León XIV afirmó que las inversiones en inteligencia artificial aplicadas a la guerra están llevando al mundo a una “espiral de aniquilación” y pidió un replanteamiento ético del uso de nuevas tecnologías en conflictos.
El pontífice instó a la comunidad académica y a los responsables políticos a garantizar supervisión humana sobre sistemas basados en IA para evitar que las máquinas sustraigan la responsabilidad de las decisiones que afectan la vida humana. También exhortó a priorizar recursos en educación y salud en lugar de un rearme que beneficia a élites económicas.
El discurso ocurrió en el Aula Magna de La Sapienza, en una visita que la prensa describe como la primera de un papa a esa universidad desde que, en 2008, Benedicto XVI canceló una participación ante protestas. Durante el encuentro estuvieron presentes estudiantes palestinos que llegaron recientemente a Italia mediante un corredor humanitario.
Las advertencias del pontífice se suman a pronunciamientos previos del Vaticano sobre la necesidad de regular armas autónomas y de preservar la capacidad de juicio moral humano frente a tecnologías que pueden reducir el papel de las personas en decisiones letales.
El llamado del papa añade presión a los debates internacionales sobre gobernanza de la IA en el ámbito militar y plantea preguntas sobre posibles marcos multilaterales que limiten el desarrollo y uso de sistemas letales autónomos.

