Un equipo internacional de más de 100 científicos, dirigido por la Universidad de East Anglia, en Reino Unido, presentó los primeros resultados del proyecto “Los 100 genomas de diatomeas”, una iniciativa publicada el 1 de septiembre de 2026 que analiza la diversidad genética de estas microalgas y su importancia para los ecosistemas acuáticos.
Las diatomeas son organismos microscópicos que participan en la fijación global de carbono y forman parte de numerosas redes tróficas acuáticas. El proyecto busca comprender por qué distintas especies pueden responder de manera diferente a las condiciones ambientales y cómo sus características genéticas influyen en su funcionamiento celular.
Una base genética para estudiar su evolución
La iniciativa contempla la secuenciación de los genomas y transcriptomas de 100 especies de diatomeas. Hasta ahora, 104 especies representativas han superado las evaluaciones de viabilidad y ya existen 20 ensamblajes genómicos anotados.
Los primeros análisis comparativos, realizados con 22 genomas nuevos y disponibles previamente, muestran una amplia variación genética. Menos de 3 por ciento de las familias de genes y 32 por ciento de los genes se conservan entre todas las diatomeas analizadas, un resultado que apunta a una notable diversificación evolutiva.
Además, los investigadores estiman que el pan-genoma de las diatomeas permanece abierto. Con base en los genomas estudiados, proyectan que el número de familias de genes podría llegar a cerca de 40 mil al concluir el proyecto.
Del carbono a la biotecnología
El estudio integra información genómica, transcriptómica, imágenes microscópicas y mediciones de características como la tasa de crecimiento, el tamaño celular, la fotosíntesis y la respuesta a distintas condiciones de luz, temperatura y nutrientes.
Esta base de datos podría facilitar futuras investigaciones sobre captura de carbono, combustibles más limpios, bioenergía, descubrimiento de compuestos y desarrollo de herramientas para la biología sintética. Sin embargo, cada posible aplicación deberá confirmarse mediante experimentos funcionales y procesos de producción a mayor escala.
El proyecto también pretende crear un sistema común para describir y comparar los rasgos de las diatomeas. Con ello, los investigadores podrán relacionar las diferencias genéticas con procesos como la adquisición de carbono, el uso de nutrientes, la división celular y la adaptación a cambios ambientales.
Los resultados amplían el conocimiento sobre uno de los grupos más diversos de microorganismos acuáticos y ofrecen recursos para estudiar su evolución, su papel en los ecosistemas y su potencial tecnológico.
