El Tratado de Marrakech cumplió 10 años de vigencia el 30 de septiembre de 2026, una década después de establecer un marco internacional para facilitar el acceso de personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso a libros y publicaciones en formatos accesibles.
Adoptado el 27 de junio de 2013 en la ciudad marroquí de Marrakech, el tratado es administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Su objetivo es permitir la producción y el intercambio transfronterizo de ejemplares adaptados mediante excepciones específicas a las reglas tradicionales del derecho de autor.
Una excepción al derecho de autor
Las leyes de derechos de autor reconocen a los creadores la facultad de autorizar la reproducción y difusión de sus obras. Sin embargo, el Tratado de Marrakech establece limitaciones y excepciones para que las entidades autorizadas puedan preparar y compartir materiales destinados a personas con dificultades para acceder al texto impreso, sin tener que solicitar una autorización individual para cada obra.
El acuerdo entró en vigor el 30 de septiembre de 2016, después de que 20 partes elegibles depositaran sus instrumentos de ratificación o adhesión. México forma parte del tratado desde esa misma fecha.
Del braille al libro electrónico accesible
Los formatos accesibles incluyen braille, audio, macrotipo y textos electrónicos compatibles con tecnologías de asistencia. Un libro electrónico accesible no se limita a reproducir el contenido en audio: también debe permitir una navegación clara mediante índices, encabezados y secciones identificables.
Además, las imágenes deben contar con descripciones que permitan comprender su contenido. Estas características hacen posible que una misma publicación sea utilizada por distintos lectores, incluidas las personas que emplean lectores de pantalla u otras herramientas de apoyo.
El papel del Consorcio de Libros Accesibles
Para apoyar la aplicación práctica del tratado, la OMPI impulsa el Consorcio de Libros Accesibles (ABC), una colaboración público-privada en la que participan organizaciones de personas con dificultades para acceder al texto impreso, bibliotecas especializadas, autores, editoriales y organismos de normalización.
El consorcio busca aumentar la disponibilidad de libros en formatos accesibles y favorecer su intercambio entre países que forman parte del tratado. Su catálogo y sus programas están orientados a que las personas beneficiarias puedan acceder a materiales educativos, literarios y de consulta.
A una década de su entrada en vigor, el Tratado de Marrakech mantiene como desafío que las editoriales incorporen la accesibilidad desde el inicio de sus procesos de producción. La meta es que los libros nazcan con estructuras, descripciones y formatos que permitan su lectura por el mayor número posible de personas.
