El libro póstumo de la antropóloga Rossana Reguillo, coescrito con la investigadora Alina Peña Iguarán y publicado por Siglo XXI Editores, plantea una mirada sobre los gestos mínimos de resistencia que emergen frente a distintas formas de violencia.
En los ensayos que integran la obra se exploran prácticas artísticas y comunitarias, redes de apoyo y modos de nombrar y mirar que permiten mantener la vida —aun en contextos de desaparición forzada, desplazamiento, feminicidios y otras violencias— sin apelar a narrativas heroicas sino a “pequeñas persistencias”.
Por qué importa: ante la sofisticación del poder y la visibilización mediática de la violencia, la obra propone herramientas conceptuales para reconocer y acompañar formas cotidianas de resistencia, y recuperar vocabularios que describan con precisión las agresiones y las respuestas sociales.
El texto recoge reflexiones teóricas y ejemplos que buscan cambiar la manera de mirar el conflicto y las políticas de control, y sugiere que las humanidades y las ciencias sociales tienen un papel central para entrenar la percepción crítica y la escucha.
La publicación llega en un momento de debate público sobre violencia y memoria, y plantea preguntas sobre cómo transformar el lenguaje y las prácticas colectivas para sostener y proteger la vida en contextos adversos.

