El 13 de abril de 2026, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, participó en un taller enfocado en fortalecer los esfuerzos contra las finanzas ilícitas y afirmó que “vamos contra las redes criminales en su totalidad”.
Johnson señaló que combatir el lavado de dinero es “una prioridad estratégica” para desmantelar las redes financieras que sostienen a los cárteles y dijo que, mediante una cooperación impulsada desde la Presidencia de Estados Unidos y con la Presidencia de México, se busca cortar recursos, interrumpir operaciones y lograr resultados que aumenten la seguridad.
La declaración se emitió en mensajes publicados por el propio embajador y coincide con una serie de acciones y reuniones entre autoridades mexicanas y representantes estadounidenses destinadas a reforzar la colaboración en prevención, investigación y recuperación de activos relacionados con actividades ilícitas.
Especialistas en seguridad y autoridades han señalado que atacar las fuentes de financiamiento es una pieza clave para debilitar estructuras criminales; sin embargo, expertos advierten que estas medidas requieren coordinación sostenida y garantías de respeto a la soberanía y al marco legal para ser efectivas a mediano y largo plazo.

