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En 3 décadas, 11 aerolíneas mexicanas dejaron de operar

Un recuento periodístico indica que, en las últimas tres décadas, al menos 11 aerolíneas mexicanas han dejado de operar por problemas financieros, deudas y dificultades para sostener sus rutas.

Entre los ejemplos más recientes figura Magnicharters, que el 11 de abril de 2026 anunció la suspensión temporal de sus vuelos y, a mediados de mayo de 2026, presentó una solicitud de concurso mercantil ante las autoridades. También se recuerda el caso de Aeromar, que cerró operaciones de forma definitiva el 15 de febrero de 2023, y la interrupción de Interjet en 2020; antes, la industria ha visto desaparecer marcas como Mexicana, Aviacsa y otras.

Especialistas y reportes de prensa relacionan estas quiebras con una combinación de adeudos, alza en los costos de operación (incluido el precio del combustible), reducción de rutas y problemas de liquidez que impiden a las empresas cumplir con sus obligaciones.

El cierre o la suspensión de aerolíneas tiene impactos directos en pasajeros, trabajadores y proveedores: deja a usuarios con vuelos cancelados y genera incertidumbre laboral entre tripulaciones y técnicos, además de acreedores con saldos pendientes.

La situación reciente de Magnicharters reaviva el debate sobre la supervisión y la regulación del sector aéreo en México, y sobre qué mecanismos debe activar el Estado para proteger a usuarios y trabajadores cuando una aerolínea enfrenta insolvencia.

En 3 décadas, 11 aerolíneas mexicanas dejaron de operar