Skip to main content Scroll Top

Entre vaqueros y traileros: el nuevo cine queer mexicano

Entre-vaqueros-y-traileros-el-nuevo-cine-queer-mexicano

Dos películas mexicanas recientes colocan en pantalla realidades que rara vez se representan: la vida afectiva y sexual entre hombres en ambientes dominados por la tradición y la fuerza física. En el camino, de David Pablos, y Jaripeo, de Efraín Mojica y Rebecca Zweig, confrontan estereotipos de masculinidad desde la intimidad y la cotidianeidad.

En el camino narra el encuentro entre un conductor solitario con problemas de adicciones y un joven que busca escapar de su pasado; la película fue filmada en Ciudad Juárez y se ha presentado en circuitos de festivales desde 2025. Jaripeo, por su parte, documenta cómo jóvenes queer conviven y celebran su identidad dentro del ritual del rodeo en Penjamillo, Michoacán; la cinta tuvo presencia en la edición 2026 del Festival de Sundance y en la Berlinale.

El núcleo que comparten ambos filmes es la exploración de afectos en contextos donde la norma social impone una forma rígida de ser hombre. Los directores muestran que, lejos de anular las tradiciones, algunas personas transitan una doble pertenencia: mantienen lazos con su comunidad y, al mismo tiempo, construyen identidades que desafían la norma.

La recepción en festivales sugiere un interés creciente por historias que examinan la tensión entre deseo y construcción social. Jaripeo fue programada en la sección NEXT de Sundance 2026 y participó en la selección de la Berlinale; En el camino ha sido señalado en festivales internacionales desde 2025 y ha generado diálogo sobre representación y vulnerabilidad masculina en la carretera.

Ambas películas recurren a recursos estéticos distintos —el documental híbrido en Jaripeo y la ficción realista en En el camino— para acercarse a sus protagonistas con respeto y detalle. Los realizadores destacan la necesidad de mostrar singularidades: historias locales y específicas que amplían la mirada sobre la comunidad LGBTQ+ en México.

Más allá de la pantalla, estas producciones abren preguntas sobre lo que significa pertenecer a una tradición cuando la identidad personal rompe con sus expectativas. Al mismo tiempo, plantean la urgencia de contar experiencias que han permanecido en la clandestinidad o reducidas a estereotipos.

En los próximos meses se espera que ambas películas sigan su recorrido en festivales y exhibiciones locales, lo que podría permitir que las comunidades retratadas vean las películas en sus propios espacios y dialoguen con los creadores sobre la forma en que fueron representadas.

Entre vaqueros y traileros: el nuevo cine queer mexicano