Autoridades estadounidenses ordenaron la apertura, alrededor de marzo, de una nueva investigación penal en la Fiscalía federal de Miami dirigida a Nicolás Maduro, quien permanece detenido en Estados Unidos y enfrenta cargos federales en Nueva York.
La pesquisa fue activada ante la inquietud de funcionarios según la cual la acusación actual en Nueva York carece de cargos por lavado de dinero. Michael Berger, un fiscal con experiencia en casos internacionales radicado en Miami, habría sido asignado para supervisar la indagatoria, con la participación de agentes del FBI, Homeland Security Investigations y la División de Investigación Criminal del IRS.
La decisión llega después de la llegada a Estados Unidos y la imputación por presunto lavado de dinero del empresario Alex Saab, quien es considerado cercano a Maduro. Las autoridades mantienen interés en las actividades financieras de Saab porque podrían ayudar a rastrear fondos vinculados a líderes venezolanos.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados en enero en una operación militar estadounidense en Venezuela y trasladados a Nueva York, donde se les imputaron cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas; ambos se han declarado no culpables.
Fuentes indican que la pesquisa en Miami podría ofrecer una vía alternativa para presentar cargos adicionales si el proceso de Nueva York enfrenta obstáculos legales. Por ahora, el Departamento de Justicia no ha hecho comentarios públicos sobre la nueva investigación.
El desarrollo subraya la ampliación de las acciones judiciales vinculadas al entorno financiero del gobierno venezolano y la creciente coordinación entre agencias federales en Estados Unidos para profundizar indagaciones sobre posibles delitos económicos.

