El viernes 8 de mayo de 2026, la Armada de Estados Unidos informó que sus fuerzas atacaron y dejaron fuera de servicio dos petroleros iraníes que, según el comunicado militar, intentaban eludir un bloqueo impuesto a puertos iraníes y transitar por la región del Golfo de Omán y el estrecho de Ormuz.
Las acciones marcaron una escalada en una zona ya tensa pese a un alto el fuego frágil que se había mantenido desde principios de abril. Durante las operaciones, el ejército estadounidense señaló que también había interceptado intentos de ataque contra buques de la Marina y que respondió a amenazas en la zona.
El ataque se enmarca en una serie de incidentes recientes en los que buques mercantes y petroleros han sufrido daños en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, lo que ha afectado el tránsito marítimo y generado preocupación por el suministro energético global.
Por su parte, el sábado 9 de mayo de 2026, el Ministerio del Interior de Baréin anunció la detención de 41 personas a las que atribuye pertenencia a un grupo vinculado con la Guardia Revolucionaria iraní. Las autoridades indicaron que continúan las investigaciones y que podrían adoptarse medidas adicionales contra los implicados.
Las tensiones entre Irán y Estados Unidos han generado una serie de reacciones diplomáticas y mensajes de advertencia de ambos lados. Voceros oficiales iraníes calificaron las acciones militares de “hostiles” y advirtieron sobre las consecuencias de operaciones militares en la región, mientras que Washington ha dicho que sus medidas buscan mantener abiertas las vías marítimas y frenar lo que denomina intentos de violar su bloqueo.
La situación en el Golfo y el estrecho de Ormuz sigue siendo volátil; las autoridades navales y empresas de navegación recomiendan precaución a las embarcaciones que operan en la zona y monitorean los pasos futuros de ambos bandos.

