El gobierno de Estados Unidos cerró el 2 de julio de 2026 la compra de dos de los mayores centros de detención para inmigrantes en California: el Otay Mesa Detention Center, en San Diego, y el California City Detention Facility, en el condado de Kern.
La operación totalizó 1,500 millones de dólares. El Otay Mesa, con capacidad para 1,994 camas, se vendió por 739.2 millones de dólares; el centro de California City, con capacidad para 2,560 camas, se vendió por 732.6 millones de dólares.
Las instalaciones, anteriormente propiedad de una empresa privada dedicada a la gestión de prisiones y centros de detención, fueron transferidas a la Administración federal. La empresa indicó que continuará con la operación diaria de las instalaciones en virtud de los contratos vigentes.
La compra incrementa la capacidad disponible para detención inmigratoria en el estado en un momento de debate público sobre las condiciones en estos recintos y la política migratoria federal.
Autoridades locales, defensores de derechos y responsables de salud pública mantienen atención sobre inspecciones, operación y condiciones sanitarias en los centros de detención, cuestiones que podrían recibir mayor seguimiento en los próximos días.

