El fin de semana del 16 y 17 de mayo de 2026, 712 mexicanos fueron deportados desde Estados Unidos hacia el Aeropuerto Internacional de Tapachula, en Chiapas.
Según los reportes disponibles, los vuelos procedieron principalmente de ciudades de Texas y Arizona y fueron operados por aeronaves comerciales que trasladaron a los repatriados escoltados por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Al aterrizar, los deportados fueron entregados al Instituto Nacional de Migración (INM), que ofreció atención administrativa y jurídico-administrativa para su retorno a las entidades de origen.
La distribución por sexo y edad notificó que viajaban 611 hombres, 70 mujeres y 31 menores de edad.
El arribo de estos vuelos forma parte de los retornos aéreos que han sucedido de forma recurrente en los últimos meses hacia la frontera sur del país.

