El Departamento de Estado de Estados Unidos inició una revisión de los 53 consulados de México que operan en su territorio, una evaluación que, según fuentes consultadas por medios internacionales, podría llevar al cierre de algunas sedes. La medida fue dada a conocer el 7 de mayo de 2026 y se enmarca en un periodo de tensión bilateral.
Funcionarios estadounidenses indicaron que la revisión busca alinear la política exterior con prioridades administrativas actuales y revisar la actuación de las representaciones consulares. En redes y comunicados oficiales posteriores, México pidió información adicional y negó que sus consulados realicen actividades políticas en territorio estadounidense.
La decisión llega tras incidentes recientes que aumentaron la fricción diplomática, incluidos reportes sobre operaciones conjuntas y la muerte de personal extranjero en acciones vinculadas a asuntos de seguridad. Autoridades mexicanas han señalado la necesidad de aclaraciones formales y la coordinación entre ambos gobiernos para evitar afectaciones a la comunidad mexicana en Estados Unidos.
Los consulados mexicanos en Estados Unidos representan la red consular más numerosa que México mantiene en un solo país y son la principal vía para trámites y atención de la diáspora. Cualquier cierre afectaría servicios consulares —como emisión de pasaportes, registros civiles y protección consular— y tendría un impacto directo en comunidades con alta concentración de mexicanos.
El gobierno mexicano ha reafirmado la labor institucional de sus consulados y solicitado detalles sobre los criterios y el alcance de la revisión. Mientras tanto, autoridades diplomáticas de ambos países sostienen contactos para precisar la situación y evitar un deterioro mayor en la relación bilateral.
Se espera que en los próximos días se emitan comunicados oficiales que aclaren si la revisión concluirá con cierres de sedes y qué calendario seguiría cualquier decisión de ese tipo.

