El Sistema de Transporte Colectivo Metro puso en vigor nuevas reglas para los locales y espacios comerciales dentro de sus instalaciones. Las disposiciones obligan a los permisionarios a portar uniforme e identificación autorizados, evitar prácticas que generen contaminación auditiva y mantener sus mercancías dentro de los límites de cada establecimiento.
El reglamento fue publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el 19 de agosto de 2026 y entró en vigor el 20 de agosto. Los comercios que ya operaban cuentan con un plazo de 60 días naturales para cumplir las disposiciones y, cuando corresponda, regularizar su situación.
Uniforme, identificación y control de mercancías
Durante sus actividades, los permisionarios deberán portar la identificación y el uniforme autorizados por el Metro. Además, no podrán utilizar los locales como bodegas ni vender productos distintos al giro autorizado para cada establecimiento.
La mercancía, el mobiliario y los exhibidores deberán permanecer dentro del área asignada. La medida busca evitar obstrucciones en pasillos, zonas de circulación y espacios necesarios para la operación del sistema o la atención de emergencias.
Adiós a los gritos y a las bocinas
Los comerciantes no podrán gritar para promocionar sus productos ni utilizar radios, bocinas, altavoces u otros aparatos de sonido que generen contaminación auditiva dentro de las instalaciones del Metro.
También quedan restringidos los equipos que puedan elevar la temperatura al interior de las estaciones o representar un riesgo, como estufas, calentadores y hornos.
Limpieza y medidas de seguridad
- Cada comercio deberá contar con recipientes para basura y hacerse responsable del manejo de los residuos generados.
- Los vidrios astillables deberán sustituirse por materiales inastillables.
- Se deberán mantener libres las áreas de circulación y los accesos a equipos o servicios de emergencia.
- No se permitirá la venta de bebidas alcohólicas, material pornográfico, sustancias peligrosas, materiales inflamables o explosivos.
El nuevo ordenamiento sustituye la regulación emitida en 2020 y establece condiciones para la instalación, operación, verificación y seguridad de los espacios comerciales asignados o propiedad del STC Metro.
Mientras transcurre el plazo de adaptación, los titulares de los locales deberán ajustar sus actividades, instalaciones y documentación a las nuevas disposiciones para continuar operando dentro de la red.
