La Casa Blanca estimó que Estados Unidos pierde entre 19 mil millones y 26 mil millones de dólares al año en ingresos fiscales debido a que algunos países desvían sus exportaciones por terceros mercados para evitar el pago de aranceles. El informe identifica a China como uno de los principales casos señalados y describe esta práctica como transbordo.
De acuerdo con el documento, después de los nuevos aranceles impuestos en 2018, mercancías chinas fueron enviadas a países como México y Malasia para realizar procesos de empaquetado o ensamblaje limitado antes de llegar a Estados Unidos. La administración estadounidense sostiene que esto puede hacer parecer que las importaciones directas desde China disminuyeron, aunque las cadenas de suministro mantengan vínculos con ese país.
Peter Navarro, asesor comercial de la Casa Blanca, afirmó que China canaliza sus exportaciones a través de más de 40 países. También señaló que otras naciones, entre ellas India, podrían recurrir a mecanismos similares para reducir el impacto de los aranceles estadounidenses.
Estimaciones sobre el transbordo
El informe calcula que el valor anual de las mercancías transbordadas para eludir aranceles podría ubicarse entre 34 mil 200 millones y 303 mil millones de dólares. Para estimar la pérdida de recaudación, utilizó una cifra central de 75 mil millones de dólares en bienes sujetos a este tipo de operaciones.
La Casa Blanca sostiene que el desvío de productos puede afectar a fabricantes y trabajadores estadounidenses, particularmente en sectores como el automotriz, el metalúrgico y el electrónico. Sin embargo, las cifras presentadas corresponden a estimaciones sobre la magnitud del fenómeno y no a una medición única de todos los casos confirmados.
Medidas de vigilancia aduanera
Navarro indicó que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos comenzó a utilizar inteligencia artificial en un programa piloto para detectar posibles operaciones de transbordo. Cuando se determina que un importador falseó el origen de una mercancía, las autoridades pueden aplicar los aranceles de manera retroactiva, aproximadamente por un año.
El gobierno de Donald Trump también advirtió que los nuevos acuerdos comerciales incluirán disposiciones para sancionar a los socios que faciliten la evasión de aranceles. La medida forma parte de una política comercial que busca proteger a los fabricantes estadounidenses, aunque el propio informe reconoce que los gravámenes han generado presiones inflacionarias en Estados Unidos.
