Derek Maltz, exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), afirmó que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, debe rendir cuentas por sus acciones y pidió al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, impulsar una operación para detenerlo y trasladarlo a Estados Unidos.
El pronunciamiento ocurrió el sábado 22 de agosto de 2026, en medio de la crisis política provocada por el regreso de Rocha Moya a la gubernatura y su posterior solicitud de una nueva licencia temporal por tiempo indefinido ante el Congreso de Sinaloa.
Rocha Moya había retomado sus funciones el viernes 21 de agosto, después de permanecer separado del cargo desde mayo. Sin embargo, poco más de un día después informó que pidió nuevamente licencia por un periodo mayor a 30 días, mientras continúan las investigaciones relacionadas con los señalamientos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
Mensaje dirigido a García Harfuch
En un mensaje publicado en X, Maltz sostuvo que los políticos corruptos brindan apoyo a los cárteles y llamó a realizar una operación de alto nivel para que Rocha Moya enfrente la justicia estadounidense. La declaración se dio después de que el exfuncionario reaccionara a información difundida sobre el caso del gobernador sinaloense.
Durante la misma semana, Terry Cole, director de la DEA, reconoció a García Harfuch como un socio confiable de Estados Unidos durante la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, realizada en Argentina.
Nueva licencia genera reacciones políticas
La nueva solicitud de licencia provocó críticas de dirigentes de oposición, quienes exigieron que Rocha Moya renuncie y enfrente una investigación judicial por los señalamientos en su contra. Jorge Álvarez Máynez, dirigente de Movimiento Ciudadano, afirmó que una licencia no es suficiente y pidió verdad y justicia para las víctimas de la inseguridad en Sinaloa.
Guadalupe Acosta Naranjo, dirigente de Somos México, también exigió que el gobernador sea detenido y entregado a la justicia de Estados Unidos. Margarita Zavala calificó como un desorden la decisión de regresar al cargo y solicitar licencia nuevamente en un periodo tan breve.
En contraste, legisladores de Morena defendieron la decisión de Rocha Moya y acusaron a sus adversarios de especular sobre el caso. Ricardo Monreal llamó a cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras Ignacio Mier sostuvo que la solicitud de licencia representaba una decisión política para reducir la confrontación.
El Congreso de Sinaloa convocó a una sesión extraordinaria para abordar la nueva solicitud. Mientras se define la situación política y administrativa del estado, los señalamientos contra Rocha Moya continúan en el centro del debate nacional.
