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Expertos de la ONU alertan que Cuba enfrenta una crisis humanitaria por el cerco energético de EU

Expertos independientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pidieron a la comunidad internacional actuar con rapidez ante la crisis humanitaria que enfrenta Cuba, agravada por el cerco energético y las nuevas medidas coercitivas impuestas por Estados Unidos. La situación ha provocado apagones frecuentes, dificultades para bombear agua potable y escasez de alimentos y medicinas en distintas zonas de la isla.

La advertencia se difundió el jueves 6 de agosto de 2026, un día antes de que Washington anunciara nuevas sanciones contra cinco entidades cubanas y ocho personas a las que señala de apoyar la adquisición de armas y mantener vínculos con fuerzas armadas extranjeras. Los expertos cuestionaron que esas acusaciones se hayan presentado sin pruebas públicas y alertaron sobre el impacto de las medidas en la población civil.

Apagones afectan el acceso al agua y otros servicios

El deterioro del suministro energético ha interrumpido el funcionamiento de sistemas de bombeo, redes de transporte, actividades agrícolas y otros servicios esenciales. En Matanzas, residentes han tenido que formarse ante tanques para obtener agua potable debido a las fallas en el abasto.

La falta de combustible también ha limitado la generación eléctrica y ha profundizado una crisis que incluye inflación, escasez de productos básicos y cortes de electricidad que pueden prolongarse durante varias horas. Reportes recientes describen afectaciones especialmente graves en La Habana, Matanzas y otras zonas urbanas con infraestructura hidráulica envejecida.

Los expertos de la ONU señalaron que las consecuencias ya constituyen una crisis que amenaza los derechos a la salud, la vida, la alimentación y el desarrollo. También advirtieron que mujeres, niñas y niños, personas mayores y otros grupos en situación de vulnerabilidad enfrentan los efectos más severos.

Llamado a revisar las medidas contra la isla

El grupo de especialistas sostuvo que los alimentos y otros bienes indispensables no deben utilizarse como instrumentos de presión política. A su juicio, las medidas que dificultan el acceso de una población a los recursos necesarios para sobrevivir pueden vulnerar garantías fundamentales y agravar el deterioro de las condiciones de vida.

Por ello, solicitaron al gobierno de Estados Unidos retirar las amenazas y acciones que, según su evaluación, afectan la soberanía cubana y son contrarias al derecho internacional. Entre los especialistas mencionados se encuentran George Katrougalos, experto independiente sobre un orden internacional democrático y equitativo, y Zaina Jallad, relatora especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en los derechos humanos.

La expresión “Gaza silenciosa”, utilizada para describir la situación, busca subrayar que el deterioro de los servicios básicos puede producir graves consecuencias humanitarias aun sin un escenario de guerra abierta. Mientras continúan los apagones y las dificultades para obtener agua, la población cubana permanece expuesta a una crisis energética con efectos directos en su vida cotidiana.